La Música de los Ainur
En el principio estaba Eru, el Único, que en Arda es
llamado Ilúvatar; y primero hizo a los Ainur, los Sagrados, que eran vástagos
de su pensamiento, y estuvieron con él antes que se hiciera alguna otra cosa. Y
les habló y les propuso temas de música; y cantaron ante él y él se sintió
complacido. Pero por mucho tiempo cada uno de ellos cantó solo, o junto con
unos pocos, mientras el resto escuchaba; porque cada uno sólo entendía aquella
parte de la mente de Ilúvatar de la que provenía él mismo, y eran muy lentos en
comprender el canto de sus hermanos. Pero cada vez que escuchaban, alcanzaban
una comprensión más profunda, y crecían en unisonancia y armonía.
Y sucedió que Ilúvatar convocó a todos los Ainur, y
les comunicó un tema poderoso, descubriendo para ellos cosas todavía más
grandes y más maravillosas que las reveladas hasta entonces; y la gloria del
principio y el esplendor del final asombraron a los Ainur, de modo que se
inclinaron ante Ilúvatar y guardaron silencio.
Entonces les dijo Ilúvatar: —Del tema que os he
comunicado, quiero ahora que hagáis, juntos y en armonía, una Gran Música. Y
como os he inflamado con la Llama Imperecedera, mostraréis vuestros poderes en
el adorno de este tema mismo, cada cual con sus propios pensamientos y
recursos, si así le place. Pero yo me sentaré y escucharé, y será de mi agradó
que por medio de vosotros una gran belleza despierte en canción.
Entonces las voces de los Ainur, como de arpas y
laúdes, pífanos y trompetas, violas y órganos, y como de coros incontables que
cantan con palabras, empezaron a convertir el tema de Ilúvatar en una gran
música; y un sonido se elevó de innumerables melodías alternadas, entretejidas
en una armonía que iba más allá del oído hasta las profundidades y las alturas,
rebosando los espacios de la morada de Ilúvatar; y al fin la música y e1 eco de
la música desbordaron volcándose en el Vacío, y ya no hubo vacío. Nunca desde
entonces hicieron los Ainur una música como ésta aunque se ha dicho que los
coros de los Ainur y los Hijos de Ilúvatar harán ante él una música todavía más
grande, después del fin de los días. Entonces los temas de Ilúvatar se tocarán
correctamente y tendrán ser en el momento en que aparezcan, pues todos
entenderán entonces plenamente la intención del Único para cada una de las
partes, y conocerán la comprensión de los demás, e Ilúvatar pondrá en los
pensamientos de ellos el fuego secreto.
El Silmarillion
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